Ese hermoso encuentro
que nos miraba desde lejos.
Yo deseosa esperaba en el jardín, tú
llegaste como un animal herido
y me miraste sediento, perdido.
Yo te quise ayudar
y a eso le llamé amor.
Pero “un animal herido siempre ataca”.
Publicar un comentario
No hay comentarios:
Publicar un comentario