Creyeron arrebatarte todo,
pero nunca tu corazón.
Fuiste la memoria viva de tus hijos
y tu dolor se volvió motor.
Tu lucha se hizo himno,
un ejemplo de no olvido.
No se debe transar,
no se debe poner la otra mejilla
a quienes nos roban y asesinan.
La violencia es la respuesta
de quienes no tenemos otra opción,
delante de estos monstruos.
Ahora tus palabras,
la lucidez de cada una de ellas,
encienden
cada uno de nuestros corazones,
encienden
cada acción revolucionaria.
Luisa,
fuiste hermosamente violenta
y tu existencia se hace eterna
en cada unx de nosotrxs.
Por ti, por tus hijos y por cada unx de lxs caidxs!
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